La puerta de la taberna se abrió discretamente, dentro la gente ni siquiera prestó atención a la figura que permanecía en el marco de la puerta. El desconocido, pues de un hombre se trataba, dio un paso al interior del local y cerró la puerta; la capa que llevaba se movió con el aire y permitió ver el reflejo azulado de algo que colgaba de su cinturón. Con tres pasos se plantó en la barra y se levantó el ala del sombrero negro que llevaba, bajo éste su mirada se movió de un lado a otro, observando a las personas que se encontraban allí.
Un regordete camarero se acercó hasta donde estaba, el delantal que llevaba hacía tiempo que había dejado de ser blanco para terminar de un tono más amarillento de lo que podía parecer a simple vista. Con una mano se apoyó en la barra y se encaró al desconocido.
— Y bien, ¿qué va a ser?
— Una jarra de cerveza y una respuesta.
— Pfff... ¿otro héroe buscando gloria?
— Ni soy un héroe, ni busco gloria. Sólo necesito saber dónde se encuentra Phill "Tres Dientes".
Las personas que se encontraban en ese momento junto a ellos cerraron la boca y se apartaron unos pasos, el propio camarero abrió los ojos como platos y dejó de apoyarse en la barra.
— Esa, amigo, es una pregunta para la que no quieres respuesta.
— Yo creo que sí. — del interior de la capa sacó un par de Durgans que depositó sobre la barra, empujándoles con un dedo hacia el camarero. Éste dudó sobre si coger el dinero o no, pero tras unos segundos estiró la mano y se guardó las monedas en el bolsillo.
— La última mesa al fondo. — el hombre miró hacia allí, indicando con la mirada el lugar al que se refería y le dejó una jarra con cerveza sobre la barra.
Con un movimiento de la mano el desconocido se ajustó el ala del sombrero y le agradeció la información al camarero, tomó la jarra de cerveza y se encaminó hacia el final de la taberna, allí donde alrededor de una mesa había una muchedumbre reunida. Fue pasando entre la gente hasta que pudo alcanzar, mirando por encima de algunas cabezas, lo que se cocía en aquella mesa; las cartas se movían sobre la superficie mientras las apuestas ponían varios cientos de Durgans en juego. Cartas arriba y el dinero cambiaba de manos tan rápido como lo habían dejado allí, y repartiendo las cartas se encontraba un Terrano con un simpático gorro de lana ocultándole la cabeza, cuando sonreía se adivinaba fácilmente por qué le apodaban Tres Dientes. Pese a su reducido tamaño sus manos bien podrían abarcar el cuello de un Coloso y ponerle en problemas.
La partida de Detchö que se estaba jugando se estaba poniendo cada vez más interesante, había mucho dinero en juego e incluso algún apostador había depositado sobre la mesa anillos y demás joyas. Phill tenía todo aquello controlado, su habilidad era legendaria y estaba apunto de darle la vuelta a la última carta cuando el desconocido que preguntó por el al camarero dejó sobre la mesa una gema perfectamente tallada. La mano de Phill se detuvo a escasos centímetros de la carta y empezó a temblar, había reconocido el objeto que había frente a él y temía los problemas que eso le iba a ocasionar.
6 réplicas:
Genial :D
Sólo veo un fallo, por un par de Durgans NADIE se arriesga en Geos, si con eso no te dani para una patata frita. De todas formas te recordaré esos precios en próximas partidas.
La historia como siempre... ADICTIVA.
Ahí, metiendo el dedo en la llaga.
Qué cabrito... XDDD
Hombre, lo que se dice un par de Durgans, para algo da :P, para poco, pero para algo XDDD
No sabéis las "discusiones" que hemos tenido en las partidas por el tema económico. XD
A eso sumado que soy un rata y muy exigente, pues imaginad. XDDD
Además, en el texto no pone de qué clase son los Durgans. :P
Ahí ahí XD
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